Mindfulness puede practicarse en todos los momentos del día (mientras nos cepillamos
los dientes, mientras caminamos para dirigirnos al trabajo, cuando desayunamos, o
cada vez que suena nuestro teléfono celular) y a través de la meditación.
Elegí una actividad y mirá a ver si podés realizarla de forma consciente
- Una comida en presencia mental – Podemos organizarnos de forma a tener el tiempo de tomar nuestra comida o cena con tranquilidad. Antes de comenzar a comer, podemos detenernos unos instantes para contemplar la comida.Notar los colores de cada alimento, los aromas, también dar lugar a las reacciones en tu cuerpo al encontrarte con los alimentos. Las sensaciones al ingerir, masticar y tragar. Si es posible haciéndolo mas lento para aumentar la apreciación.
- Meditación del semáforo – Cada vez que estamos en el coche y que debemos detenernos ante un semáforo en rojo, podemos aprovechar la ocasión para respirar en plena conciencia y sonreír. Podemos pegar una pequeña pegatina en el parabrisas de nuestro coche para no olvidarnos de ello.
- Contestar al teléfono – cada vez que nuestro teléfono suena podemos dejarlo sonar tres veces, de modo que se vuelva a nosotros mismos y que se halle de nuevo nuestra frescura. Debemos ser conscientes de que la persona que nos está llamando podría sufrir mucho y deteniéndonos para respirar tres veces podemos crear el espacio, dentro de nosotros mismos, para poder abrazar su sufrimiento.
- Al bañarse – cada vez que te bañes notá a través de los sentidos, dejando ir todo lo que no sea estar en ese momento, en esa actividad. Presta atencion intencionada a las sensaciones en su piel cuando entran en contacto con el agua, al calor del agua, al olor del jabón o del shampoo, al sonido del agua y a las cambiantes sensaciones de los músculos de sus brazos al moverlos para limpiar tu cuerpo
