Aplicación en tu día a día
• Observá en qué sistema estás al iniciar tu mañana.
Cuando aparece la exigencia, volvé a la respiración lenta y al cuerpo. Permitite hacer una sola cosa por vez.
• Al notar amenaza:
pausá, respirá más lento, llevá una mano al corazón y preguntate con amabilidad: “¿Qué necesito ahora?”
• Al notar logro sobreexigido:
suavizá la marcha, elegí una sola acción amable y concreta.
• Al notar calma presente:
apoyate ahí para actuar con claridad y presencia.
• Evitá rumiación:
Volvé al piso, al cuerpo, a la respiración. Respondé con amabilidad: “Gracias mente, vuelvo a lo que me importa”.
Check-in diario (recordatorio)
- ¿Cómo está mi cuerpo?
- ¿Qué emoción predomina?
- ¿Qué estoy necesitando ahora?
- ¿Qué gesto amable puedo ofrecerme hoy?
